El día que cambió todo


El día del empate 2 a 2 con Independiente Rivadavia. Cómo olvidarse del error de Griffo. Cómo olvidarse de la atajada de Josué Ayala ante Montenegro, sobre el final, con las piernas, casi con el culo. Ahí empezó a cambiar todo. Nos esperaba el paraíso. Estamos en el purgatorio, y esperamos que no sea rumbo a un lugar más bajo aún...

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