
Los Andes 4-Defensores 2
Lo vamos a decir por enésima vez: la culpa de esta campaña desastrosa no es de Guillermo Duró. La culpa es de los jugadores, de quienes eligieron a estos jugadores y recién después, de Duró. No nos gusta señalar con el dedo: no lo hicimos ni lo haremos, pero tampoco se aguanta más este desastre. En la intimidad del club o donde sea, alguien debe hacerse cargo de todo esto. ¿Cómo piensan reaccionar los dirigentes? ¿Cuál es el plan B? ¿Cuál es el sistema de premios y castigos internos? Hoy los muchachos de la radio contaron desesperados que el presupuesto de fútbol fue de 3 millones de pesos anual. No sé si fue una cifra exacta, o una manera de decir que se gastó una millonada. Pero está claro: sea lo que sea, fue plata tirada. Plata que se podría haber gastado en otros jugadores y, por qué no, en otra cosa. Hoy sufrimos la enésima derrota en 2012. Nueve derrotas y dos empates en lo que va del año. De 33 puntos, sólo 2. Nos estamos metiendo en un gravísimo problema con el descenso. Anticipémonos al desastre: miremos los casos de Talleres, El Porvenir y Español (y hasta Cambaceres), que se fueron a la C y no volvieron más. Duró, héroe del ascenso 2001, necesita ser honesto: no podemos esperar a que arme un equipo con sus jguadores el año que viene. Lleva cinco derrotas y un empate. Patético. Reaccionemos ya. Hay que ganarle a Acassuso la fecha que viene y seguir ganando. Esta situación no se banca ni una derrota más, aunque Duró no tenga la culpa.

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